Trabajando al Servicio de Dios y el Prójimo

Trabajando al Servicio de Dios y el Prójimo
SIEMPRE A TUS PIES, MI SEÑOR DE LOS MILAGROS

lunes, 26 de julio de 2010

HEROES DE LA INDEPENDENCIA





HEROES DE LA INDEPENDENCIA

José de San Martín
Simón Bolívar
Antonio José de Sucre
Francisco de Zela
Mateo Pumacahua
Mariano Melgar
Toribio Rodríguez de Mendoza
José Baquíjano y Carrillo
José Hipólito Unánue



José de San Martín
Nació en Yapeyú, provincia de Corrientes (Argentina), el 25 de febrero de 1778. Sus padres fueron Juan San Martín y Gregoria Matorras. Estudió en Buenos Aires y luego en Madrid (España) donde siguió la carrera militar.

Se incorporó al regimiento de Murcia e intervino en diversas acciones militares contra Inglaterra y Francia. Volvió a su patria en 1812 y se unió a la causa revolucionaria contra los españoles.

En enero de 1817 emprendió la Expedición Libertadora del Sur. Cruzó la Cordillera de los Andes, llegó a Chile, venció a los realistas y proclamó la independencia de ese país el 12 de febrero de 1818.

Se dirigió luego al Perú y se entrevistó con el virrey Pezuela. Luego marchó a Huaura y envió una expedición a la sierra. Tres días después de que los españoles abandonaron Lima (6 de julio), San Martín llegó a la capital para proclamar la independencia el día 28.

Fue nombrado protector y creó el ejército y la armada nacional. Abolió la mita y aprobó el Himno Nacional. En 1822 convocó a un Congreso Constituyente, presentó su renuncia y luego se retiró del Perú con destino a Chile. Falleció en Boulognesur-Mer (Francia) el 17 de agosto de 1850, a los 72 años.

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Simón Bolívar

Simón Bolívar Palacios nació en Caracas (Venezuela) el 24 de julio de 1783. Huérfano desde los tres años, realizó sus primeros estudios junto a su tío, Simón Rodríguez, y los continuó en España.

Regresó a Venezuela en 1807 y se unió a la cusa emancipadora del patriota Francisco de Miranda. Venció a los realistas y consolidó la independencia de su país el 24 de julio de 1821.

Independizó a Colombia y Ecuador en 1822. Llegó al Perú en 1823 y al año siguiente derrotó a los realistas en Ayacucho y Junín consolidando la independencia de América. Finalmente envió una misión libertadora a Bolivia al mando del general Antonio José de Sucre. Murió en Santa María (Colombia) el 17 de diciembre de 1830.

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Antonio José de Sucre

Nació en Cumaná (Venezuela) el 3 de febrero de 1795. Sus padres fueron Vicente Sucre y María Manuela de Alcalá. Inició su carrera militar como cadete de la Compañía de Nobles Húsares de Fernando VII.

Luego de luchar por la independencia de su patria, Bolívar lo designó Jefe del Estado Mayor de su ejército e intervino en la liberación de Quito. Llegó al Perú en 1823 y organizó las tropas para la campaña final de independencia que culminó con la victoria de Ayacucho.

Prosiguió su campaña hasta el Alto Perú, al que convirtió en la República de Bolivia, la cual abandonó en 1828 debido a una crisis interna. Regresó a la Gran Colombia y participó en la guerra contra Perú.

Luego viajó a Venezuela y fue designado presidente del Congreso. En 1830 se le encargó viajar a Quito y en el trayecto murió asesinado a manos de demagogos de la antigua Nueva Granada el 4 de junio de ese mismo año.

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Francisco de Zela

Nació el 24 de julio de 1786. Sus padres fueron don Alberto de Zela y Niera y doña Mercedes de Arizaga. Cuando murió su padre era simple aprendiz de ensayador y fundidor de las Cajas Reales de Tacna.

Por Real Cédula, otorgada por el virrey Gil de Taboada, y previo examen, fue nombrado para suceder en el puesto a su padre y en esa ocupación encabezó la revolución de 1811 en Tacna. Murió expatriado en el presidio de Chagres (Panamá) el 28 de Julio de 1821.

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Mateo Pumacahua

Cacique de Chincheros, pueblo de la provincia y corregimiento de Calca y Lares en el departamento del Cusco. Los servicios notables que prestó a la Corona fueron recompensados con la clase de coronel en la milicia.

Fue el caudillo en el levantamiento en el Cusco en el año de 1814. Combatió con valentía, pero fue derrotado en la Batalla de Umachiri y finalmente aprendido por Ramírez y, sin más demora, lo mandó a ahorcar en Sicuani el 17 de Marzo de 1815. Su cabeza la envió al Cusco y uno de sus brazos se fijó en un paraje público de Sicuani.

El Congreso Constituyente del Perú declaró benemérito a Mateo Pumacahua y a otros patriotas. Fueron los primeros que con sus vidas procuraron la libertad e independencia del Perú.

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Mariano Melgar

Joven poeta arequipeño que se alistó en el Ejército de Pumacahua como auditor de guerra, cayendo derrotado en Umachiri. Ramírez lo mandó fusilar.

Melgar es el poeta de los "yaravíes". Su musa fue Sylvia y sus versos son muy populares. Murió como un gran patriota.

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Toribio Rodríguez de Mendoza

Natural de Chachapoyas. Abogado, examinador sinodal del arzobispado y catedrático de la Universidad Mayor de San Marcos en 1793.

Diputado del primer Congreso Peruano del año 1822, miembro de la sociedad patriótica y condecorado con la Orden del Sol. Falleció en el año 1825, cuando cumplía las funciones de rector de la Universidad San Marcos.

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José Baquíjano y Carrillo

Natural de Lima, de extraordinario talento, elevado ingenio y sin igual memoria. Incansable en la lectura, conocedor de la historia, versado en diferentes idiomas, orador distinguido, poeta y escritor.

Fue catedrático de la Universidad de San Marcos y escribió en El Mercurio Peruano bajo el pseudónimo de "Cephalio". El rey Fernando VII lo tuvo confinado en Sevilla donde murió en 1818.

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José Hipólito Unánue

Nacido en 1758, fue precursor de la independencia. Fue miembro de la "Sociedad Amantes del País" y redactor de El Mercurio Peruano. También fue fundador del Anfiteatro Anatómico y del Consejo de San Martín y de Bolívar. Fue ministro de Hacienda en el primer gobierno independiente. Murió en el año 1833.

jueves, 22 de julio de 2010

Principales precursores del Perú






DEFINICIÓN DE PRECURSORES.
Fueron todos aquellos personajes de amplia visión que con sus ideas o acción propugnaron la independencia del Perú; preparando así el terreno para posteriores realizaciones o acontecimientos.

1.1. Principales precursores del Perú

Los personajes de amplia visión y acción que lucharon por la independencia del Perú son:

Juan Pablo Viscardo y Guzmán
Manco Inca
Juan Santos Atahualpa
Francisco Miranda
Túpac Amaru II
José Manuel Ubalde
Francisco de Zela
Mateo Pumacahua
Mariano Melgar
Micaela Bastidas
Hablaremos de los principales:


Juan Pablo Viscardo y Guzmán


Pampacolca 1748 - Londres 1798

Sacerdote jesuita e intelectual. Ingresó a la orden jesuita en 1763. Abandonó el Perú en 1767 al ser expulsado junto a su orden. Se exilió en Italia, desde donde intentó apoyar a la causa separatista americana. Entabló relaciones con los ingleses para que éstos apoyasen la causa independentista, sin éxito. En 1792 escribió la Cartaa los españoles americanos con motivo de los tres siglos del descubrimiento de América, donde hizo un llamado a los criollos a independizarse de la metrópoli.

Representante peruano de la reacción de la intelectualidad criolla ante la dominación española. Se le considera precursor de la independencia americana. La forma correcta de su primer apellido parece ser Viscardo. N. en 1747 en Pampacolca (departamento de Arquipa), en el seno de una acomodada familiacriolla. A los 14 años de edad, en 1761, ingresa en el noviciado de la Compañía de Jesús, en Cuzco, y seis años después, habiendo recibido sólo las órdenes menores, tiene que salir de su país, al decretar Carlos III la expulsión de los jesuitas de los dominios españoles.

En compañía de su hermano José Anselmo, que cursaba estudios con él, se traslada a Massa Carrara, en Italia, y allí se seculariza. Eran malos momentos para la Compañía de Jesús, suprimida por Clemente XIV en 1773, y también para España en sus territorios americanos, donde la intelectuaIidad criolla comienza a dar síntomas alarmantes de inquietud regionalista. De este estado de cosas está enterado V ., que recibe noticias de sus compatriotas peruanos.

Las dificultades económicas de V. se agravan al no poder recibir la herencia paterna, a pesar de las gestiones ante las autoridades españolas. Tal vez este hecho influyera en su actitud con respecto al dominio español. También es de pensar que su forzoso exilio le llevara a la idea de buscar una patria; este sentido parecen tener sus palabras de «escoger una patria que me trate al menos con justicia y asegure la tranquilidad civil».

Cuando recibe noticias de la sublevación en Perú (1780-81) de Tupac Amaru (José Gabriel Condorcanqui), aparentemente motivada por abusos de los corregidores contra los indios, se pone en contacto con el cónsul inglés en Liorna para que recabe del Gobierno británico ayuda a los rebeldes. En 1782 marcha a Londres con su hermano José Anselmo en busca de apoyo gubernamental para sus planes de sublevación en Perú, pero no consigue nada. También fracasa en su gestión para regresar a su tierra natal.

En Londres se relaciona con otros jesuitas expulsados de los dominios españoles y portugueses, y allí vuelve en 1792, para residir protegido y pensionado por el Gobierno inglés, al tiempoque toma contacto con los americanos que, como él, solicitan en Londres la ayuda británica para la emancipación de la América española. Pero el Gobierno de Pitt estaba en aparentes buenas relaciones con España desde 1793, por la enemistad común contra Francia, que dura hasta 1796, y no quería comprometerse a una abierta cooperación con los gestores de una posible independencia. esta es la razón de que la Carta a los españoles americanos, escrita por V. en francés, no se publicara entonces, por impedirlo el primer ministro Pitt.

Al morir V. en Londres, en 1798, sus papeles y documentos pasan a Rufus King, plenipotenciario norte. americano en la capital británica, quien los entrega a Miranda, el cual publica en Londres Carta a los españoles americanos ( 1799), en su original francés, con falso pie de imprenta, en el que figura como lugar de ediciónla ciudad de Filadelfia. En 1801 se traduce la Carta al español y comienza a circular entre los conspiradores americanos. V. analiza en ella la conquista española con palabras tan duras como injustas, pues se olvida de sus indudables aspectos positivos.

La Carta tiene aceptación algunos años después entre los insurgentes, porque incita al levantamiento y plantea la diferencia entre los pueblos españoles de la Península y de América; hay quien la considera «la primera acta de la independencia o la primera proclama de la revolución, puesto que sintetiza, según opinión de Picón Salas, de modo perfecto, cuanto podía constituir entonces la dialéctica del hombre criollo en su lucha contra la monarquía española» (F. Morales Padrón, Historia de América, en Manualde Historia Universal, VI, Madrid 1962, 92).

Frente a los que opinan que poco pudo influir en la emancipación de la América española el ejemplo de los Estados Unidos de América del Norte con respecto a la corona británica, se olvidan que, ya en la mente de V ., la independencia norteamericana actuaba como idea impulsiva, según se desprende del siguiente texto suyo: «El valorcon que las colonias inglesas de la América han combatido por la libertad, de que ahora gozan gloriosamente, cubre de vergüenza nuestra indolencia.

Nosotros les hemos cedido la palma con que han coronado las primeras el Nuevo Mundo de una soberaníaindependiente. Agregado el empeño de las cortes de España y Francia en sostener la causa de los ingleses americanos. Aquel valor acusa nuestra insensibilidad, que es ahora el estímulo de nuestro honor provocado con ultrajes que han durado trescientos años».

En V .parece haberse inspirado el también peruano Manuel Vidaurre, que escribe en España su Plan del Perú, publicado en 1823. Al mismo tiempo que V., otro peruano, José Baquíjano (v.; 1751-1817), aboga por la independencia. En definitiva, la actitud de V. responde a ideología autonomista, que comparte la intelectualidad criolla.



Manco Inca


Manco Inca, hijo principal de Huayna Capac y de la colla Mama Runtu, entre aproximadamente 300 hermanos nació en el Cuzco posiblemente en el valle de Yucay por el año 1516.

Poco se conoce sobre su infancia, pero se sabe que creció al amparo de los amauta y junto a su hermano mayor Huáscar, en la ciudad imperial (Cuzco), fue instruido en historia más que en otra ciencia, fortaleciéndose físicamente subiendo a la carrera Sacsahuamán o batiéndose con amainas o huaracas.

Tenía aproximadamente 12 años cuando murió su padre Huayna Capac por el año 1528, bajo el padecimiento de la viruela, que dejaron los españoles durante su segunda expedición.

Cuando se llevó a cabo la violenta represión de los Hurín contra los Hanan, varios nobles lograron escapar de estas bárbaras medidas punitivas, entre ellos el mozo Manco Inca, quien contaba con aproximadamente quince años y siguiendo consejos de sus mayores se protegió en la espesura de las altas selvas del Cuzco.

Ya por el año 1532 o 1533 reaparece, decidido a recuperar el trono, es así que convencido en un inicio del apoyo de los castellanos, para vencer a sus enemigos, prosigue su avance al Cuzco aclamado por la gente, siendo reconocido Rey por los viracochas.

Tras las celebraciones fastuosas por el triunfo de la legítima dinastía cuzqueña, vio venir lentamente el desengaño, observando en los españoles una conducta aberrante (violaciones, robos, torturas, saqueos, humillaciones y asesinatos, del respeto pasaron los españoles al vejamen; y del cinismo a la burla, incluso él mismo tuvo que soportar varios ultrajes, estando dos veces preso y encadenado a cambiode pagar valiosos rescates por su libertad.

Esto hizo que en 1536 tomará la determinación de emprender la reconquista del Imperio Incaico y expulsar a los peninsulares castellanos, constituyéndose este valeroso inca en la pesadilla de los invasores por muchos años.

Murió asesinado en 1544 en Vitcus (hoy Machu Picchu, para algunos; para otros Huamanga o Vilcabamba), cuando tenía 24 años de edad.

Túpac Amaru


José Gabriel Condorcanquiera el descendiente de Túpac Amaru I, el último Inca de Vilcabamba, quien fuera ejecutado en la plaza de Cuzco en 1572 por orden del virrey del Perú, Toledo.

José Gabriel Túpac Amaru nació en Tinta, el 19 de marzo de 1738. Era el segundo hijo de Miguel Condorcanqui y de Rosa Noguera. A la muertede su hermano mayor es el único heredero de las posesiones de Surimana, Tungasuca y Pampamarca. Es educado por los Jesuitas en el colegio de San Francisco de Borja situado en Cuzco.

Tiene un poco más de 20 años cuando se casa con Bastidas Puyucahua. Él posee campos de coca en Carabaya, campos de maízen Tinta, minas, y es el propietario de 350 mulas.

En 1776, presenta una petición oficial para que los indios sean liberados del trabajoobligatorio en las minas. Frente a la negación de las autoridades de Lima, toma medidas más radicales. En 1780, se pone a la cabeza de la rebelión popular más importante de la historia del virreinato.

Los tributos excesivos, la "Mita" y los abusos de los Corregidores han sido las causas principales de la revuelta indiaque, en noviembre de 1780, estalló en el valle de Tinta. Durante esta rebelión, el Corregidor Arriaga fue hecho prisionero y ejecutado, por órdenes del jefe José Gabriel Condorcanqui, hijo de Miguel Condorcanqui y descendiente por parte de su madre de Túpac Amaru, el último soberano Inca, de quien adopta el nombre.

Aún si al comienzo el movimiento reconocía la autoridad de la corona de España, se transforma rápidamente en un movimiento independentista, luchando contra los abusos de los españoles.

Después de haber vencido una tropa de 1200 españoles en Sangarará, Túpac Amaru no se decide a marchar sobre Cuzco sino que regresa a su ciudad natal en Tungasuca. Desea negociar la paz, reconociendo que su objetivo no es la guerra contra los españoles sino terminar con los abusos de los Corregidores.

Eso le da tiempo a los españoles de organizar la resistencia y los rebeldes son vencidos una primera vez, el 8 de enero de 1781, por el ejército enviado por el virrey, y después entre el 5 y el 6 de abril en Tinta, por las tropas del Mariscal del Valle.

Perseguido por el general Ventura Landa en Tatanico, es tomado prisionero, juzgado, y el 18 de mayo de 1781, asiste al asesinato de toda su familia en la Plaza de Armas de Cuzco, así como de su esposa y consejera, Micaela Bastidas.

El juez Areche lo condena a morir descuartizado por cuatro caballos atados a sus cuatro miembros. Pero Túpac Amaru es un hombre robusto y sus verdugos no logran matarlo de esta manera. Se ordena entonces su decapitación.
Su cuerpo es cortado en pedazos, su cabeza puesta sobre una lanza que se exhibe en Cuzco y Tinta, sus brazos son enviados a Tungasuca y Carabaya, y sus piernas, a Livitaca y Santa Rosa.

A pesar de la ejecución de Túpac Amaru y su familia, los españoles no lograron apagar la rebelión que prosiguió bajo las órdenes de su medio hermano Diego Cristóbal Túpac Amaru, y que se extendió hacia el altiplano boliviano, la región de Jujuy y el noroeste de la Argentina.

El renombre de Túpac Amaru se hizo tal que los indios que se habían sublevado en la planicie de Casanare, en Nueva Granada, lo proclaman rey de América.

Siguiendo los pasos de sus predecesores que habían intentado encontrar una solución pacífica al conflicto, después de difíciles negociaciones, el nuevo jefe inca acepta bajar las armas en enero de 1782, con la promesa española de ser indulgente hacia los rebeldes y de hacer algo en cuanto a los problemas de los indios.

Las rebeliones criollas que siguieron tomaron la costumbre de invocar el nombre de Tupac Amarú a fin de obtener el apoyo de los indios.

Mateo Pumacahua


Nació en Cuzco, Perú y murió en Cuzco. Cacique de Chincheros, pueblo de la provincia y corregimiento de Calca y Lares en el departamento del Cusco.

Los servicios notables que prestó a la Corona fueron recompensados con la clase de coronel en la milicia.

Jefe indio que luchó por la causa de los patriotas desde Cuzco, Perú, hasta el noroeste argentino. Tomó parte en la revuelta de Tupac Amarú. En 1780 adhirió a los patriotas en la lucha por la independencia. En 1814 fue presidente de Cuzco. Organizó una fuerza revolucionaria que derrotó a los realistas en Picheuta, lo cual le dio la posesión de Arequipa (Perú) y luego fue vencido por el general Ramírez en territorio argentino, en Campos de Santa Rosa (Jujuy).

Fue capturado junto con sus veinte mil indios y ejecutado, al igual que los jefes, el 17 de marzo de 1815, poniendo punto final a la gran rebelión de Cuzco, que significó el esfuerzo más impresionante realizado por los peruanos nativos para conquistar su propia independencia.

El Congreso Constituyente del Perú declaró benemérito a Mateo Pumacahua y a otros patriotas. Fueron los primeros que con sus vidas procuraron la libertad e independencia del Perú.

Francisco de Zela


Nació el 24 de julio de 1786. Sus padres fueron don Alberto de Zela y Niera y doña Mercedes de Arizaga. Cuando murió su padre era simple aprendiz de ensayador y fundidor de las Cajas Reales de Tacna.

Por Real Cédula, otorgada por el virrey Gil de Taboada, y previo examen, fue nombrado para suceder en el puesto a su padre y en esa ocupación encabezó la revolución de 1811 en Tacna. Murió expatriado en el presidio de Chagres (Panamá) el 28 de Julio de 1821.

Mariano Melgar


Joven poeta arequipeño que se alistó en el Ejército de Pumacahua como auditor de guerra, cayendo derrotado en Umachiri. Ramírez lo mandó fusilar.

Melgar es el poeta de los "yaravíes". Su musa fue Silvia y sus versos son muy populares. Murió como un gran patriota.

II. DEFINICIÓN DE PRÓCERES
Fueron todos aquellos patriotas que colaboraron en la emancipación del Perú, del Reino Español.

2.1. Principales Próceres

Hipólito Unanue
Toribio Rodríguez de Mendoza
Bartolomé Herrera
Hablaremos de los Principales:

José Hipólito Unanue
Nacido en 1758, fue prócer de la independencia. Fue miembro de la "SociedadAmantes del País" y redactor de El MercurioPeruano. También fue fundador del Anfiteatro Anatómico y del Consejo de San Martín y de Bolívar. Fue ministro de Hacienda en el primer gobierno independiente. Murió en el año 1833.



Toribio Rodríguez de Mendoza
Natural de Chachapoyas. Abogado, examinador sinodal del arzobispado y catedrático de la Universidad Mayor de San Marcos en 1793.

Diputado del primer Congreso Peruano del año 1822, miembro de la sociedad patriótica y condecorado con la Orden del Sol. Falleció en el año 1825, cuando cumplía las funcionesde rector de la Universidad San Marcos.



Bartolomé Herrera
Lima 1808- Arequipa 1864) Obispo de Arequipa, hermano de Manuel José Herrera y Paula Vélez, n. el 24 de agosto de 1808.

Huérfano desde 1813, inicio su formación intelectual bajo la direcciónde su tío materno, Luis Vélez; ingreso al real convictorio de San Carlos (Febrero de 1823) y, en atencióna sus notorias y aptitudes, el rector, Manuel José Pedemonte, excito su vocación religiosa. Fue nombrado director de la biblioteca Nacional (1839) y obtuvo el curato de Lurín (1840). Fue entonces incorporado al Cabildo Arquidiocesano (1846) en calidadde canónigo, integro la comisión revisora de los libros que ingresaban a la Biblioteca Nacional, dirigida a la sazón por francisco de Paula Gonzáles Vigil; regento la cátedra de prima de teología en la U.M.de San Marcos; y elegido diputado

Por lima (1849), presidio las sesiones de su cámara. Asumio la dirección generadle instrucción (12-08-1851), creada por el presidente José Rufino Echenique; luego el ministerio de justicia e instrucción publica; y encargado del despacho de gobierno y RR.EE., suscribió la convención fluvial, en virtud de la cual reconoció brasila las naves peruanas el derecho de libre navegación el amazonas. Designado entonces obispo de arequipa fue consagrado en la iglesia de san pedro por el obispo de Trujillo, Francisco Orueta y Castrillon, tomo posesión de su sede el 6-Enero-1861, y en ella murió.

lunes, 19 de julio de 2010

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miércoles, 14 de julio de 2010

LAS AUTORIDADES EN LA SOCIEDAD CIVIL



V Las autoridades en la sociedad civil

2234 El cuarto mandamiento de Dios nos ordena también honrar a todos los que, para nuestro bien, han recibido de Dios una autoridad en la sociedad. Este mandamiento determina tanto los deberes de quienes ejercen la autoridad como los de quienes están sometidos a ella.

Deberes de las autoridades civiles

2235 Los que ejercen una autoridad deben ejercerla como un servicio. ‘El que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro esclavo’ (Mt 20, 26). El ejercicio de una autoridad está moralmente regulado por su origen divino, su naturaleza racional y su objeto específico. Nadie puede ordenar o establecer lo que es contrario a la dignidad de las personas y a la ley natural.

2236 El ejercicio de la autoridad ha de manifestar una justa jerarquía de valores con el fin de facilitar el ejercicio de la libertad y de la responsabilidad de todos. Los superiores deben ejercer la justicia distributiva con sabiduría, teniendo en cuenta las necesidades y la contribución de cada uno y atendiendo a la concordia y la paz. Deben velar porque las normas y disposiciones que establezcan no induzcan a tentación oponiendo el interés personal al de la comunidad (cf CA 25).

2237 El poder político está obligado a respetar los derechos fundamentales de la persona humana. Y a administrar humanamente justicia en el respeto al derecho de cada uno, especialmente el de las familias y de los desheredados.

Los derechos políticos inherentes a la ciudadanía pueden y deben ser concedidos según las exigencias del bien común. No pueden ser suspendidos por la autoridad sin motivo legítimo y proporcionado. El ejercicio de los derechos políticos está destinado al bien común de la nación y de toda la comunidad humana.

Deberes de los ciudadanos

2238 “Los que están sometidos a la autoridad deben mirar a sus superiores como representantes de Dios que los ha instituido ministros de sus dones (cf Rm 13, 1-2): ‘Sed sumisos, a causa del Señor, a toda institución humana... Obrad como hombres libres, y no como quienes hacen de la libertad un pretexto para la maldad, sino como siervos de Dios’ (1 P 2, 13.16.). Su colaboración leal entraña el derecho, a veces el deber, de ejercer una justa crítica de lo que les parece perjudicial para la dignidad de las personas o el bien de la comunidad.

2239 Deber de los ciudadanos es cooperar con la autoridad civil al bien de la sociedad en espíritu de verdad, justicia, solidaridad y libertad. El amor y el servicio de la patria forman parte del deber de gratitud y del orden de la caridad. La sumisión a las autoridades legítimas y el servicio del bien común exigen de los ciudadanos que cumplan con su responsabilidad en la vida de la comunidad política.

2240 La sumisión a la autoridad y la corresponsabilidad en el bien común exigen moralmente el pago de los impuestos, el ejercicio del derecho al voto, la defensa del país:

Dad a cada cual lo que se le debe: a quien impuestos, impuestos; a quien tributo, tributo; a quien respeto, respeto; a quien honor, honor (Rm 13, 7).

Los cristianos residen en su propia patria, pero como extranjeros domiciliados. Cumplen todos sus deberes de ciudadanos y soportan todas sus cargas como extranjeros... Obedecen a las leyes establecidas, y su manera de vivir está por encima de las leyes... Tan noble es el puesto que Dios les ha asignado, que no les está permitido desertar (Epístola a Diogneto, 5, 5.10; 6, 10).

El apóstol nos exhorta a ofrecer oraciones y acciones de gracias por los reyes y por todos los que ejercen la autoridad, ‘para que podamos vivir una vida tranquila y apacible con toda piedad y dignidad’ (1 Tm 2, 2).

2241 Las naciones más prósperas tienen el deber de acoger, en cuanto sea posible, al extranjero que busca la seguridad y los medios de vida que no puede encontrar en su país de origen. Las autoridades deben velar para que se respete el derecho natural que coloca al huésped bajo la protección de quienes lo reciben.

Las autoridades civiles, atendiendo al bien común de aquellos que tienen a su cargo, pueden subordinar el ejercicio del derecho de inmigración a diversas condiciones jurídicas, especialmente en lo que concierne a los deberes de los emigrantes respecto al país de adopción. El inmigrante está obligado a respetar con gratitud el patrimonio material y espiritual del país que lo acoge, a obedecer sus leyes y contribuir a sus cargas.

2242 El ciudadano tiene obligación en conciencia de no seguir las prescripciones de las autoridades civiles cuando estos preceptos son contrarios a las exigencias del orden moral, a los derechos fundamentales de las personas o a las enseñanzas del Evangelio. El rechazo de la obediencia a las autoridades civiles, cuando sus exigencias son contrarias a las de la recta conciencia, tiene su justificación en la distinción entre el servicio de Dios y el servicio de la comunidad política. ‘Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios’ (Mt 22, 21). ‘Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres’ (Hch 5, 29):

Cuando la autoridad pública, excediéndose en sus competencias, oprime a los ciudadanos, éstos no deben rechazar las exigencias objetivas del bien común; pero les es lícito defender sus derechos y los de sus conciudadanos contra el abuso de esta autoridad, guardando los límites que señala la ley natural y evangélica. (GS 74, 5).

2243 La resistencia a la opresión de quienes gobiernan no podrá recurrir legítimamente a las armas sino cuando se reúnan las condiciones siguientes: 1) en caso de violaciones ciertas, graves y prolongadas de los derechos fundamentales; 2) después de haber agotado todos los otros recursos; 3) sin provocar desórdenes peores; 4) que haya esperanza fundada de éxito; 5) si es imposible prever razonablemente soluciones mejores.

La comunidad política y la Iglesia

2244 Toda institución se inspira, al menos implícitamente, en una visión del hombre y de su destino, de la que saca sus referencias de juicio, su jerarquía de valores, su línea de conducta. La mayoría de las sociedades han configurado sus instituciones conforme a una cierta preeminencia del hombre sobre las cosas. Sólo la religión divinamente revelada ha reconocido claramente en Dios, Creador y Redentor, el origen y el destino del hombre. La Iglesia invita a las autoridades civiles a juzgar y decidir a la luz de la Verdad sobre Dios y sobre el hombre:

Las sociedades que ignoran esta inspiración o la rechazan en nombre de su independencia respecto a Dios se ven obligadas a buscar en sí mismas o a tomar de una ideología sus referencias y finalidades; y, al no admitir un criterio objetivo del bien y del mal, ejercen sobre el hombre y sobre su destino, un poder totalitario, declarado o velado, como lo muestra la historia. (cf CA 45; 46).

2245 La Iglesia, que por razón de su misión y de su competencia, no se confunde en modo alguno con la comunidad política, es a la vez signo y salvaguardia del carácter trascendente de la persona humana. La Iglesia ‘respeta y promueve también la libertad y la responsabilidad política de los ciudadanos’ (GS 76, 3).

2246 Pertenece a la misión de la Iglesia ‘emitir un juicio moral incluso sobre cosas que afectan al orden político cuando lo exijan los derechos fundamentales de la persona o la salvación de las almas, aplicando todos y sólo aquellos medios que sean conformes al Evangelio y al bien de todos según la diversidad de tiempos y condiciones’ (GS 76, 5).


FUENTE:CATECISMO DE LA IGLESIA CATOLICA

viernes, 9 de julio de 2010

EDUCAR CON EL EJEMPLO



EDUCAR CON EL EJEMPLO
Para educar a los hijos, ¿basta el ejemplo de los padres? No, evidentemente. El
ejemplo es imprescindible, pero además es necesario que los padres tengan la
intención de lograr una mejora en los jóvenes y de contrarrestar la influencia de las
malas compañías o de las ideas erradas.
El ejemplo tiene mucho peso porque los hijos tienden a imitar lo que sus padres
hacen, pero hay que reforzarlo con ciertas exigencias.
El ejemplo tiene valor porque actúa como estímulo para los hijos, en dos sentidos.
En primer lugar, como estímulo para imitar a una persona a quien el niño admirar y
quiere y, en segundo lugar, como un estímulo a la reflexión
El ejemplo hará pensar a los hijos sobre el porqué de la acción, especialmente
mediante la comparación del modo de actuar de sus padres con el de los padres
de sus amigos.
Pero quizá el valor más notable del ejemplo radique en su calidad de estímulo
para superarse.
Así visto, el estímulo supone que los padres tienen deficiencias, y ello a pesar de
que a veces piensan que es mejor que sus hijos no conozcan sus fallas. Pero esto
debe matizarse: si un padre tiene una conducta reprobable o un vicio, entonces su
ejemplo será francamente negativo.
Pero si tiene una deficiencia no muy grave y los hijos ven que se esfuerza por
superarla, entonces pueden imitarlo en este aspecto, de modo que su ejemplo les
sirve para desarrollar su fuerza de voluntad.
Con todo, el ejemplo no basta por dos motivos. En primer lugar, no se trata de que
los hijos imiten ciegamente a sus padres, sino que sepan hacer suyos los valores,
lo cual supone luchar observando ciertos criterios.
En segundo lugar, el ejemplo debe acompañarse por orientaciones razonadas y
explicaciones, pues de lo contrario el hijo puede pensar que el comportamiento y
las ideas de sus padres nada tienen que ver con él y con su realidad.
Puede suceder que se dé cierta flexibilidad en los hijos, cualquiera que sea su
edad, en el sentido de que tiendan a evaluar a los demás por lo que hacen y lo
relacionen con lo que ellos han aprendido en su hogar. Así, adoptan su propia
conducta como criterio para juzgar a los demás.
La buena voluntad no basta. También hace falta la prudencia para orientar.
Accesado en: Sembrar familia

viernes, 2 de julio de 2010

Profesor, educador, maestro



Normalmente se les toma como sinónimos, pero los profesores, educadores y maestros tienen grandes diferencias entre ellos. Un profesor da un curso y luego se va a casa. Un educador da un paso más allá y se preocupa por la formación personal de sus estudiantes. Un maestro ha sobrepasado ambas descripciones. No solo da su curso y se preocupa por sus alumnos, se compromete con ellos porque entiende que la mejor manera de asegurarnos un mundo mejor es teniendo mejores habitantes en las próximas generaciones.

Educar es una responsabilidad social muy importante y no puede ser tomada a la ligera.

El profesor
Un profesor (o charlista) es una persona que da un curso. Es decir, cumple con su responsabilidad primaria de impartir cierto conocimiento y de generar ciertas notas para los registros de cierta institución educativa. Entre colegas, sabemos que ésta es la posición más cómoda, típica de un profesional que se encuentra a sí mismo al frente de un aula por cuestión de suerte o destino. En una sociedad en la que actualmente nos encontramos en una lucha por no abandonar los valores morales, rescatar la vocación de los profesores debería ser una meta muy importante para los próximos años. Los cursos de capacitación y actualización deben ser reestructurados para satisfacer esta necesidad creciente.

Recuerda que los jóvenes usualmente confían más en sus profesores que en sus padres y caerás en la cuenta de la importancia de asumir una mayor responsabilidad social para con los estudiantes.

El educador
Llamamos educadores a aquéllos que han dado un paso adelante y que no solo se preocupan por sus cursos sino también por quienes los reciben durante las clases. Mas un educador no está siempre preparado para algunas situaciones. Por eso, la consejería y la preparación apropiada y constante son las siguientes cosas en las que hay que pensar para mejorar la capacidad de los educadores para impartir su propios cursos. Muchas veces los alumnos aparecen con casos muy difíciles (y estremecedores) cuando vienen en busca de consejo. Nuestra mayor recomendación es contactar algunos profesionales de otras áreas como apoyo.

Creemos que hoy un educador debe aprender acerca de liderazgo, motivación y sicología. Acercarse a alguna comunidad religiosa suele ayudar también mucho a aprender a dar consejos desde un ponto de vista más transcendental. Incluso si no eres una persona creyente, deberías tener muy presente la religión como una opción de respaldo moral.

Un educador se convierte pronto en una persona apreciada en la organización. Su capacidad y compromiso, más la relación personal que pronto desarrolla con sus estudiantes, indican que entiende que ninguna persona aprende apropiadamente de alguien en quien no confía. Un buen educador está preparado para detectar problemas de aprendizaje, desempeño, comunicación o conducta en sus estudiantes sin evadir su responsabilidad ante esto. Por el contrario, se le suele ver conversando con su alumno al final de la clase o en su tiempo libre y acerca de estas situaciones. Hemos incluso oído casos en los que la participación del profesor ayudó a detener el abuso o maltrato del que un estudiante estaba siendo víctima.

Así es, un educador debe estar listo para todo. Es parte del trabajo. Punto.

El maestro
Por último, debemos decir que un maestro es un educador graduado con honores. No solo tiene el respeto, cariño y confianza de sus estudiantes. Pronto notará gente viniendo a él para preguntarle si puede educar a sus hijos.

Tan romántico como pueda sonar, un maestro siempre deja una marca en cada salón de clases que pisa y en cada alma que toca. Tiene lo que se necesita: amor por la gente, amor por su trabajo y respeto por el curso que debe impartir.

Ésta es tu meta final, colega.