Trabajando al Servicio de Dios y el Prójimo

Trabajando al Servicio de Dios y el Prójimo
SIEMPRE A TUS PIES, MI SEÑOR DE LOS MILAGROS

jueves, 31 de diciembre de 2009

ESPERANDO EL AÑO NUEVO 2010



Año nuevo, vida nueva
Empezar como si fuera cualquier cosa, es una enorme torpeza. Un año de vida
Es un regalo demasiado grande para echarlo a perder.

¿Alguna vez te has sentido en lo más hondo de tu ser ese deseo profundo y enorme de mejorar o de cambiar?

Si es así, no dejes que el deseo se escape, porque no todos los días lo sentirás. Si hoy sientes esa llamada a querer ser otro, a ser distinto, atrápala con fuerza y hazla realidad.

El inicio de un nuevo año es el momento para reunir las fuerzas y toda la ilusión para comenzar el mejor año de la vida, porque el que se proponga convertir éste en su mejor año, lo puede lograr.

El año nuevo es una oportunidad más para convertir la vida, el hogar, el trabajo en algo distinto. "Quiero algo diferente, voy a comenzar bien, así será más fácil seguir bien y terminar bien. Quizá el año pasado no fue mi mejor año, me dejó un mal sabor de boca; éste va a ser distinto, quiero que así sea, es un deseo, es un propósito, y no lo voy a echar a perder. Tengo otra oportunidad que no voy a desperdiciar, porque la vida es demasiado breve".

¿Quién es capaz de decir: "Desde hoy, desde este primer día, todo será distinto.? En mi hogar, me voy a arrancar ese egoísmo que tantos males provoca, voy a estrenar un nuevo amor a mi pareja y a mi familia, seré mejor padre o madre. Seré también distinto en mi trabajo, no porque vaya a cambiar de trabajo, sino de humor. Incluso voy a desempolvar mi fe, esa fe arrumbada y llena de polvo, voy a poner un poco más de oración, de cielo azul, de aire puro en mi jornada diaria. Ya me harté de vivir como he vivido, de ser egoísta, tracalero, injusto. Otro estilo de vida, otra forma de ser, ¿por qué no intentarlo?"

En los ratos más negros y amargos, llenos de culpa, piensas: ¿Por qué no acabar con todo? Pero en esos mismos momentos se puede pensar otra cosa: ¿Por qué no comenzar de nuevo?

Algunos ven que su vida pasada fue gris, vulgar y mediocre, y su gran argumento y razón para desesperarse es: "He sido un don nadie, ¿qué puedo hacer ya?".
Pero otros sacan de ahí mismo el gran argumento, la gran razón para el cambio radical positivo: "No me resigno a ser vulgar, quiero resucitar a una vida mejor, quiero luchar, voy a trabajar, quiero volver a empezar".

Un año recién salido de las manos del autor de la vida, es un año que aún no estrenas. ¿Qué vas a hacer con él?, ¿El año pasado no te gustó?, ¿No diste la medida?, ¿Con éste qué vas a hacer?

Un nuevo año recién iniciado: Todo comienza si tú quieres, todo vuelve a empezar...
Yo me uno a los grandes insatisfechos, a los que reniegan de la mediocridad, a los que aún conscientes de sus debilidades confían y luchan por una vida mejor.

Todos desean a los demás y a sí mismos un buen año, pero pocos luchan por obtenerlo. Prefiero ser de los segundos

Comienza un nuevo año y con él un mundo de oportunidades se abre ante nosotros. El momento es propicio para reflexionar internamente sobre experiencias pasadas, situaciones presentes y el porvenir. Para aprender del pasado, disfrutar el presente y construir un futuro mejor.

Si nos detenemos por un momento y hacemos una pausa para mirar hacia atrás, podremos darnos cuenta que nos encontramos exactamente donde nos han traído nuestras acciones pasadas. El ser humano construye su futuro día a día mediante sus pensamientos, palabras y acciones, y estas a su vez van moldeando el presente.

Algunos pueblos que han tomado conciencia de la importancia de los actos de cada uno de sus habitantes para la consecución de un fin común, han incorporado a sus culturas la tradición de los propósitos a alcanzar en el año nuevo.

Esta tradición es muy sencilla. En ella cada persona se traza metas que hasta ahora no ha podido alcanzar, o no se había planteado y se hace el firme propósito de lograrlas durante el año que recién comienza. Puesto que según la tradición esto ocurre generalmente en alguna reunión social relativa al nuevo año, puede ser la cena de fin de año o la primera reunión de familiares y amigos del año que apenas comenzó, es costumbre comunicarse entre los concurrentes sus propósitos para de esta manera intercambiar opiniones sobre la mejor manera de lograrlos y obtener el apoyo necesario de quien esté dispuesto a brindarlo para concretarlos, y si ocurre que se encuentran personas con propósitos comunes, unir esfuerzos para facilitar su consecución.

Esta tradición no está limitada exclusivamente a propósitos individuales, pueden plantearse también propósitos familiares, de grupo, sociales y hasta mundiales, y de esta manera poner un granito de arena para construir un mundo mejor, el mundo que todos en el fondo deseamos.

Con el pasar del tiempo nuestra voluntad se fortalece y nos sentimos cada vez más capaces de lograr lo que nos propusimos; y no solo eso sino que también sentimos la necesidad de hacer algo por aquellos que hasta ahora no se han propuesto lograrlo pos sí mismos, y comienza entonces un proceso de crecimiento en el cual nos volvemos conscientes de que somos dueños de nuestros destinos y capaces de utilizar nuestra voluntad en formas cada vez más creativas y constructivas.

A partir de ese momento vemos los obstáculos solo como situaciones a superar y de las cuales aprender, el contento se abre paso entre los lamentos, la alegría vence a la tristeza y la esperanza, la seguridad y la confianza reinan donde antes se encontraba el temor.

Siempre podemos escoger entre vivir el mundo cual lo conocemos o cambiarlo en el que deseamos, la decisión al final es de cada uno según decida ejercitar su libre albedrío.

Que este nuevo año nos brinde paz, amor, salud, armonía, unión, felicidad y prosperidad.

sábado, 26 de diciembre de 2009

AGRADA A TU PRÓJIMO, NO A TI MISMO

Los que somos fuertes en la fe debemos aceptar como nuestras las debilidades de los que son menos fuertes, y no buscar o que a nosotros mismos nos agrada. Todos nosotros debemos agradar a nuestro prójimo y hacer las cosas para su bien y para que pueda crecer en la fe. Porque tampoco Cristo buscó agradarse a sí mismo; al contrario, en él se cumplió lo que dice la escritura: "Las ofensas de los que te insultaban cayeron sobre mí". Todo lo que antes se dijo en las Escrituras, se escribió para nuestra instrucción, para que de ellas recibimos, tengamos esperanza. Y Dios, que es quién da constancia y consuelo, los ayude a ustedes a vivir en armonía unos con otros, conforme al ejemplo de Cristo Jesús, para que todos juntos, a una sola voz, alaben a Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. (Romanos 15, 1-6).

Opinión: Que extraordinaria lectura, hagamos un balance de como hemos recibido la navidad, nosotros los fieles católicos. A simple vista, lo sucedido por las calles nos da una muestra de un saldo negativo. La Navidad no termina en un solo día, se extiende a lo largo de todo el año. Necesitamos la colaboración de los demás para llevar el pan de Dios y un bien material para dar esperanza y amor a nuestro prójimo necesitado.
No solo hay que recibir, sino también debemos de dar al que no tiene.

Oración: Señor te doy gracias por las bendiciones recibidas en estos días y permiteme tener la fortaleza de llevar lo mejor de nosotros al prójimo necesitado. Permitenos no hacerlo un día, sino siempre y contagiarnos del Amor de Dios a todas las personas que nos rodean. Gracias Padre por todo lo que haces por Nosotros.

jueves, 24 de diciembre de 2009

¿ QUÉ SIGNIFICA LA NAVIDAD PARA TI ? ---------------------- NACIMIENTO DE JESÚS (Lc.2, 1-14).

Por aquel tiempo, el emperador Augusto ordenó que le hiciera un censo de todo el mundo. Este primer censo fue hecho siendo Cirenio gobernador de Siria. Todos tenían que ir a inscribirse a su propio pueblo.
Por esto, José salió del pueblo de Nazaret, de la región de Galilea, y se fue a Belén, en toda Judea, donde había nacido el Rey David, porque José era descendiente de David. Fue allá a inscribirse, junto con María, que estaba comprometida para casarse con él y se encontraba en encinta. Y sucedió que mientras estaban en Belen, le llegó a María el tiempo de dar a luz. Y allí su primer hijo, y lo envolvió en pañales y lo acostó en el establo, porque no había alojamiento para ellos en el mesón.

Cerca de Belén había unos pastores que pasaban la noche en el campo cuidando sus ovejas. De pronto se les apareció un angel del Señor, y la gloria del Señor brilló alrededor de ellos; y tuvieron mucho miedo, porque les traigo una buena noticia, que será motivo de gran alegría para todos: "HOY LES HA NACIDO EN EL PUEBLO DE DAVID UN SALVADOR, QUE ES EL MESÍAS, EL SEÑOR. Como señal, encontrarán ustedes al niño envuelto en pañales y acostado en un establo".

En aquel momento aparecieron junto al ángel, muchos otros ángeles del cielo, que alaban a Dios y decían:

"¡Gloria a Dios en las alturas!
¡Paz en la Tierra entre los hombres que gozan de su favor!".

miércoles, 23 de diciembre de 2009

PREPARA TU CORAZON PARA RECIBIR A JESÚS EN ESTA NAVIDAD



PREPARA TU CORAZON PARA RECIBIR A JESÚS EN ESTA NAVIDAD

sábado, 19 de diciembre de 2009

INVITACIÓN

La Parroquia San Pedro Mártir,
Templo Santo Domingo.
Los P.P. Dominicos
e Instituciones Parroquiales tienen el agrado de invitarle



COMPARTIR NAVIDEÑO CON LOS NIÑOS
Día:19 de Diciembre del 2009
Hora: 3:00 p.m.


Lugar: Iglesia San Pedro Mártir-Templo Santo Domingo


COMPARTIR NAVIDEÑO CON LOS GRUPOS

Día: 19 de Diciembre del 2009

Hora: 6:00 p.m.

Lugar: Salón Parroquial-Iglesia San Pedro Mártir
Templo Santo Domingo.

MISA DE NAVIDAD:

DÍA: 24 DE DICIEMBRE DEL 2009
HORA: 7:00 p.m.

nota: TRAER COMO OFRENDA VÍVERES

(JESÚS NOS INIVITA A COMPARTIR LO QUE TENEMOS
CON LOS MAS NECESITADOS).

COMPARTIR NAVIDEÑO CON UN PUEBLO
(Llacamate-Chao)

Día: 27 de Diciembre del 2009
Hora: 6:00 p.m.

LUGAR. SAN PEDRO MÁRTIR-TEMPLO SANTO DOMINGO

Fuente: Tarjeta de Invitación de los Padres Dominicos de Trujillo

"Este Compartir Navideño es celebrar juntos el Nacimiento de
Nuestro Señor Jesucristo"


FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO NUEVO

miércoles, 16 de diciembre de 2009

TERCERA SEMANA DE ADVIENTO


María, la Madre del Señor, nos da testimonio de servicio y ayuda al prójimo. Precisamente la liturgia de Adviento nos inivita a rercordar la figura de María, que se prepara para se la Madre de Jesús y que además, está dispuesta a ayudar y servir a quien necesita. Sabemos que María está siempre acompañando a sus hijos en la Iglesia, por lo que nos disponemos a vivir a esta tercera semana de adviento, meditando acerca del papel que la Virgen María desempeño. Encendemos como signo de espera gozosa, la tercera vela de la Corona de Adviento:



Momento Inicial

Revisemos nuestro ser cristiano para poner de relieve nuestro testimonio, que muchas veces no es el mejor. Pongamos delante del Señor todas nuestras acciones, pequeñas y grandes, para que sea él quien actué realmente a través nuestro.

Momento de lectura y reflexión biblica
Mt 18, 16

El deber de los cristianos de tomar parte en la vida de la Iglesia los impulsa a actuar como testigos del evangelio y de las obligaciones que de ello se derivan. Este testimonio es transmisión de la fe en palabras y obras. El testimonio es un acto de justicia que establece o da a conocer la verdad. Todos los fieles cristianos, dondequiera que vivan, están obligados a manifestar con el ejemplo de su vida y el testimonio de su palabra al hombre nuevo de que se revistieron por el bautismo y la fuerza del Espiritu Santo que les ha fortalecido con la confirmación. A ejemplo de María seamos serviciales y solidarios con el prójimo.

Momento de Oración

En esta tercera semana de adviento queremos pedirle, Señor que seamos capaces de ser testigos de tu reino. Tú sabes que el temor nos paraliza y muchas veces callamos frente a la injusticias; por eso hoy te pedimos que nos des el valor de ser testigos y pongamos en practica tus palabras. Señor, permítenos hallar la paz donde no lo hay, poner orden en el caos y ser justos en medio de la corrupción. Amén.

Fuente:Hoja dominical: el DOMINGO

sábado, 12 de diciembre de 2009

FELIZ NAVIDAD Y UN VENTUROSO AÑO 2010

ACI Prensa

LES DESEO UNA FELIZ NAVIDAD Y UN VENTUROSO AÑO NUEVO 2010
SON LOS SINCEROS DESEOS DE LA HERMANDAD DEL
SEÑOR DE LOS MILAGROS DE TRUJILLO.

VER TARJETA, HACIENDO CLICK A ESTE ENLACE:
http://www.aciprensa.com/cards/dec12-6485927572.htm

GRACIAS

Y QUE VIVAS LA NAVIDAD COMO TODO BUEN CREYENTE QUE ERES

sábado, 5 de diciembre de 2009

Segundo Domingo de Adviento (6-12-2009)


I.1. La primera lectura está tomada del libro de Baruc, conocido como el secretario de Jeremías (Jr 36). Este libro representa una serie de oráculos que algunos sitúan casi en el s. II a. C. Lo que leemos hoy forma parte de una liturgia de acción de gracias, expresada en un oráculo de restauración de Jerusalén. Aunque se hace referencia al destierro de Babilonia, que es la experiencia más dura que tuvo que vivir el pueblo de Dios, el texto se puede y se debe actualizar en cada momento en que la comunidad pasa por un trance semejante. Es esta una ensoñación, una fascinación profética por llenar Jerusalén de justicia, de paz y de piedad. Si este libro se pudiera garantizar que pertenece al secretario de Jeremías (cf Jr 36), podríamos decir que ahora las penas y las lágrimas que vivió junto al maestro se han convertido en milagro y en utopía, no solamente mesiánica, sino cósmica, como en Is 52.
I.2. Por su visión esplendorosa fluyen palabras y conceptos de contraste: frente al luto y la aflicción, la gloria de Dios (la doxa, que el hebreo sería el famoso kabod si el libro se hubiera encontrado en hebreo). Hasta cinco veces se repite este concepto tan germinal de la teología del AT y especialmente de la teología profética. Sabemos que es uno de los términos más densos y que entraña distintos matices. En este caso deberíamos hablar de la acción de Dios en la historia que cambia la suerte de Jerusalén, del pueblo, del mundo, para siempre. Si Dios no actúa, mediante su kabod, entonces todo es aflicción, luto, miseria, llanto. Tener la experiencia de la gloria de Dios es lo contrario de tener la experiencia del “infierno”, es decir, la guerra, el hambre, el destierro.
I.3. Paz y justicia, pues, de la gloria de Dios. Están ahí para infundir ánimo y esperanza. Estas dos palabras expresan uno de los conceptos más teológicos y humanos del Adviento cristiano. Y de entre todas las promesas que se hacen a Jerusalén, en este caso a la comunidad cristiana, debemos retener aquello de “paz en la justicia y gloria en la piedad”. Se invita a Jerusalén que crea en su Dios, que espere en su Dios, que siempre tiene una respuesta a las tragedias que los hombres provocamos en el mundo por la injusticia y las opresiones. Sus armas son la misericordia y la fuerza salvadora de Dios que se expresa por el concepto de gloria. Aunque la gloria (kabod) sea la majestad con la que Dios se muestra a los hombres, digamos que expresa el poder que Dios tiene por encima de los poderosos de este mundo. Porque los dioses y los hombres de este mundo quieren gloria para esclavizar, mientras que la gloria de Dios es para liberar y salvar.
IIª Lectura: Filipenses (1,4-11): Convocados a la alegría
II.1. La segunda lectura expresa la alegría de Pablo porque el evangelio los ha unido entrañablemente, de tal manera que así reconocen juntos lo que Dios comenzó en aquella comunidad, mientras el apóstol espera que se mantengan fieles hasta la venida del Señor. El proemio de esta carta resuena, pues, en el Adviento con la energía de quien está orgulloso de una comunidad, sencillamente por una cosa, porque han acogido el “evangelio”. El afecto que Pablo muestra por su comunidad, desde la cárcel, desde las cadenas, es muy elocuente. Es un orgullo que él esté en la cárcel por el evangelio y que la comunidad de Filipos se haya interesado vivamente por él. De esa manera se da cuenta Pablo que su misión de Apóstol, de emisario del evangelio, es su “gloria”; todo ello vale su peso en oro; no hay consuelo como ese. La retórica del texto deja traslucir, sin embargo, la verdad de su vida.
II.2. Por otra parte, mantenerse a la espera de la venida del Señor, no es estar pendientes de catástrofes apocalípticas, sino de estar unidos siempre al Señor que ha traído la justicia a este mundo que se pierde en su injusticia. Jesucristo, pues, es el horizonte de la justicia en el mundo; eso por lo que luchan muchos creyentes y también personas que no creen. Y ese, en definitiva, es el “evangelio” del que habla Pablo. El lenguaje escatológico que Pablo usa en estos versos no le hacen desviar su mirada de la historia concreta de los cristianos que tienen que mantenerse fieles hasta el final. Y todo con alegría (chara), un tema verdaderamente recurrente en esta carta (cf 1,4.18.25; 2,2,17-18.28-29; 3,1; 4,1.4), que fue escrita en la cárcel de Éfeso con toda probabilidad. Y porque la alegría es una de las claves del Adviento, es por lo que se ha escogido este texto paulino.
Evangelio: Lucas (3,1-6): La salvación llega a la historia humana
III.1. El evangelio de hoy nos ofrece el comienzo de la vida pública de Jesús. El evangelista quiere situar y precisar todo en la historia del imperio romano, que es el tiempo histórico en que tienen lugar los acontecimientos de la vida de Jesús y de la comunidad cristiana primitiva. Los personajes son conocidos: el emperador Tiberio sucesor de Augusto; el prefecto romano en Palestina que era Poncio Pilato; Herodes Antipas, hijo de Herodes el Grande, como tetrarca de Galilea, donde comenzó a resonar la buena noticia para los hombres; al igual que Felipe, su hermano, que lo era de Iturea y Traconítide; los sumos sacerdotes fueron Anás y Caifás. De todos ellos tenemos una cronología casi puntual. Es un “sumario” histórico, muy propio de Lucas ¿Y qué?, podemos preguntarnos. Es una forma de poner de manifiesto que lo que ha de narrar no es algo que puede considerarse que ocurriera fuera de la historia de los hombres de carne y hueso. La figura histórica de Jesús de Nazaret es apasionante y no se puede diluir en una piedad desencarnada. Sería una Jesús sin rostro, un credo sin corazón y un evangelio sin humanidad.
III.2. El evangelio es absolutamente histórico y llega como mensaje de juicio y salvación para los que lo escuchan. Incluso hubo toda una preparación: Juan el Bautista, un profeta de corte apocalíptico que anuncia, en nombre de Dios, apoyándose en el profeta Isaías, que algo nuevo llega a la historia, a nuestro mundo. Dios siempre cumple sus promesas; lo que se nos ha presentado en el libro de Baruc comienza a ser realidad cuando los hombres se abren al evangelio. Juan el Bautista es presentado bajo el impacto de Is 40,3-5, para llegar a la última expresión “y todo hombre verá la salvación de Dios”. Mt 3,3 no nos ha trasmitida la cita de Isaías más que haciendo referencia a “voz que clama en el desierto: preparad el camino al Señor y haced derechas sus sendas”. Lucas se engolfa, fascinado, en el texto del Deutero-Isaías para poner de manifiesto que ya desde Juan el Bautista la “salvación” está a las puertas. En la tradición cristiana primitiva, Juan el Bautista es el engarce entre el AT y el NT. Eso significa que no viene a cerrar la historia salvífica de Dios en el pasado, sino que quiere hace confluir en el profeta de Nazaret toda la acción salvadora que Dios ya había realizado en momentos puntuales y volvía a prometer por los profetas, en una nueva dimensión, para el futuro.
III.3. Efectivamente, para Lucas, la salvación “sôtería”, si cabe, es la clave de su evangelio. Jesús, al nacer, recibirá el título de “salvador” (sôtêr) (Lc 2,11) y su vida no debe ser otra cosa que hacer posible la salvación de Dios. Por eso mismo se encuentra muy a gusto el tercer evangelista cuando, al presentar la figura de Juan el Bautista, que es la de un profeta de juicio, subraye que ese juicio será, con Jesús, un juicio de salvación para toda la humanidad. Para Lucas, Juan el Bautista, que era un profeta de penitencia, quiere entregar el testigo para que el profeta de salvación, Jesús, entre en escena. Todo eso independientemente de si Jesús tuvo algo que ver, alguna vez y por corto tiempo, como discípulo del Bautista. De hecho, Lucas no está muy interesado en la actividad penitencial o bautismal de Juan, sino que más bien le importa su actividad de predicador, de profeta, por eso lo presenta amparado por todo el texto de Is 40,3-5 que Mt se ahorra en parte y en lo más positivo. Juan el Bautista, para Lucas, es pre-anunciador de la salvación de Dios.
III.4. Y no podemos menos de poner de manifiesto, al hilo de la cita de Isaías y del término “todo” (pas: todo valle, todo monte y colina, todo hombre –aunque el texto griego diga “toda carne”-), que aparece tres veces, ese carácter universal de la salvación que ahora preanuncia Juan. ¿Qué significa esto? Pues que esa salvación no es para un pueblo, ni está encerrada en una tradición religiosa determinada. Lo que ha de ocurrir rompe todos los esquemas con que se esperaba que Dios actuara. Los oráculos proféticos de salvación, como el de Baruc de hoy, todavía se quedan estrechos, aunque sean muy hermosos y esperanzadores. Jerusalén, aún bajo un simbolismo especial, seguía siendo el centro del judaísmo y de un pueblo que se empeñaba en que él era diferente, por elegido. Ahora el pas del texto isaiano nos descubre un secreto, el verdadero proyecto del Dios de la salvación: todos serán salvados. Todos “verán” es como decir “experimentarán”. Fuente: Fray Miguel de Burgos NúñezLector y Doctor en Teología. Licenciado en Sagrada Escritura

viernes, 4 de diciembre de 2009

NAVIDAD: ¿FIESTA DE LA TERNURA DE DIOS… O UN DÍA DE SHOPPING?

Ya es 24 de Diciembre, la gente se apresura, las calles céntricas de la ciudad, los microbuses repletos de pasajeros, aceleran para llegar a los “Moles: Plaza Vea, Ripley, Saga, Metro, etc, etc, porque son los fabulosos “Cierra puertas” lo que los lleva. Es que hay ofertas, remates, los precios han caído. Es la ocasión para comprar todo, para pasarla a todo dar, pues la noche se acerca y la Navidad está por celebrarse. Los shows musicales, las comidas rápidas, las bebidas que ofrecen, ya nos hacen “vivir la fiesta”.
A se vive la NAVIDAD COMERCIAL, pero y… ¿la otra Navidad, mejor dicho, la verdadera Navidad? ¿Cuál Navidad? ¡LA DE JESÚS pues! La que celebramos los cristianos: la natividad de Jesús, el cumpleaños del Hijo de Dios, enviado a la tierra, naciendo de la Virgen María, para hacerse uno de nosotros, compartirnos el amor del Padre y hacernos hijos adoptivos del Padre del Cielo.
Esta es la auténtica fiesta de la ternura de Dios, hecho niño en un pesebre, desprovisto de lujos, riquezas, ajuares de marca, es lo que nosotros los discípulos y discípulas misioneros de Jesucristo, estamos llamados a seguir promoviendo y celebrando a pesar de la corriente materializada de la globalización.
Será cierto, como dice el autor de una reflexión, que la ¿sociedad de consumo nos está robando la Navidad? Y que entre tantos adornos extraños, han marginado a Cristo, ¿han reelaborado la Navidad sin Cristo Jesús?
¿Qué hacer queridos hermanos? Nosotros los laicos, lo primero que tenemos que hacer es, “no pisar el palito” de la tentación de la publicidad comercial que nos involucra en esta ilusión de las luces de colores y carteles electrónicos que nos contagian para comprar y comprar.
Lo segundo: bajo la dirección de nuestros pastores, debemos trabajar decididamente para evangelizar de manera especial, a los hogares y realimentar la fe de nuestras familias católicas, para que sigan viviendo auténticamente la Navidad.
La experiencia de las posadas navideñas, trabajo de la Misión Arquidiocesana, que el año pasado se formaron en los diferentes sectores de las jurisdicciones parroquiales, en las que las familias reunidas reflexionaron en base a la palabra de Dios, a los temas del Adviento y la Navidad y que concluyeron con la asistencia de las familias a la Misa de Nochebuena o “de Gallo”, como popularmente se conoce, fue una buena experiencia positiva de acción misionera.
Estamos en diciembre y nuevamente las familias viven esta experiencia de las Posadas Navideñas, como Fiesta del Encuentro en el amor de Dios y con todos como familia de Dios. Ellas está preparando los llamados “Belenes o Nacimientos” que serán el centro de la reunión de padres e hijos, y que junto al misterio de la Sagrada Familia, eleven sus oraciones a Dios, fortaleciendo la unión, el amor familiar y vivan la Nochebuena al calor del Belén de Jesús.
Con el corazón y el espíritu limpios y en paz por medio del sacramento de la Penitencia, recibamos el mejor regalo que Jesús nos ha traído del Cielo: La Eucaristía, su Cuerpo y Sangre Sacramentados. ¡ El mejor manjar que ha bajado del Cielo, elaborado con la ternura de Dios! Con este alimento ¡Nos basta y nos sobra!. Recibámoslo en la Misa de Navidad.
Por eso, digamos hermanos: con regalos o sin regalos materiales, seguimos siendo reyes con Jesucristo, Rey de la Humanidad.
Familias Cristianas:
¡FELIZ CUMPLEAÑOS DE JESÚS! ¡FELIZ NAVIDAD!