ULTIMO RECORRIDO Y GUARDADA: 01 DE NOVIEBRE DEL 2016

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SIEMPRE A TUS PIES, MI SEÑOR DE LOS MILAGROS

sábado, 20 de agosto de 2011

30 AGOSTO - DÍA DE SANTA ROSA DE LIMA



BIOGRAFIA

1586-1617

"Rosa de Lima, la más bella rosa que ha producido nuestro
continente, no dejes un solo día de rezar a tu gran amigo Jesucristo,
por este continente americano tan supremamente necesitado
de las bendiciones de Dios."

El Papa Inocencio IX dijo de esta santa un elogio admirable: "Probablemente no ha habido en América un misionero que con sus predicaciones haya logrado más conversiones que las que Rosa de Lima obtuvo con su oración y sus mortificaciones".

Nació en Lima, Perú, en 1586 (año de la aparición de la Virgen en Chinquinquirá) fue la primera mujer americana declarada santa por la Iglesia Católica.

Cambio de Nombre.

En el bautizo le pusieron el nombre de Isabel, pero luego la mamá al ver que al paso de los años su rostro se volvía sonrosado y hermoso como una rosa, empezó a llamarla con el nombre de Rosa. Y, el Sr. Arzobispo al darle la confirmación le puso definitivamente ese nombre, con el cual es conocida ahora en todo el mundo.

Evitando Peligros.

Desde pequeñita Rosa tuvo una gran inclinación a la oración y a la meditación. Un día rezando ante una imagen de la Virgen María le pareció que el niño Jesús le decía: "Rosa conságrame a mí todo tu amor". Y en adelante se propuso no vivir sino para amar a Jesucristo. Y al ir a su hermano decir que si muchos hombres se enamoraban perdidamente era por la atracción de una larga cabellera ó de una piel muy hermosa, se cortó el cabello y se propuso llevar el rostro cubierto con un velo, para no ser motivo de tentaciones para nadie. Quería dedicarse únicamente a amar a Jesucristo.

Renunciando a un Amor.

Un joven de alta clase social se enamoró de Rosa y quería casarse con ella. Sus padres estaban muy entusiasmados porque ellos eran pobres y esto daría a la joven un porvenir brillante. Pero ella, aunque hubo serios disgustos en la familia, les declaró que se había propuesto que su amor sería totalmente para Dios y que renunciaba por completo a todo matrimonio, por brillante que fuera.

Vocación Detenida.

Se propuso irse de monja agustina, pero el día en que fue a arrodillarse ante la imagen de la Virgen Santísima para pedirle que le iluminara si debía irse de monja o no, sintió que no podía levantarse del suelo donde estaba arrodillada. Llamó a su hermano a que le ayudara a levantarse pero él tampoco fue capaz de moverla de allí. Entonces se dio cuenta de que la voluntad de Dios era otra y le dijo a Nuestra Señora: "Oh Madre Celestial, si Dios no quiere que yo me vaya a un convento, desisto desde ahora de su idea". Tan pronto pronunció estas palabras quedó totalmente sin parálisis y se pudo levantar del suelo fácilmente.

Una Mariposa Señala el Color.

Seguía pidiéndole a Dios que le indicara a que asociación religiosa debería ingresar. Y de pronto empezó a llegar junto a ella cada día una mariposa de blanco y negro. Y revoloteaba junto a sus ojos. Con esto le pareció entender que debería buscar una asociación que tuviera un hábito de blanco y negro. Y descubrió que eran las terciarias dominicas, unas mujeres que se vestían con túnica blanca y manto negro y llevaban vida como de religiosas, pero vivían en sus propias casas. Y pidió ser admitida y la aceptaron.

Su Patrona y su Modelo.

Entonces vino a saber que la más famosa terciaria dominica es Santa Catalina de Siena (29 de abril) y se propuso estudiar su vida e imitarla en todo. Y lo logró de manera admirable. Se fabricó una túnica blanca y el manto negro y el velo también negro para la cabeza, y así empezó a asistir a las reuniones religiosas del templo.

Encierro Total.

Pero sucedió que la gente admirada de su comportamiento empezó a señalarla y a llamarla "la santa". Entonces ella que sabía que nada es tan peligroso como la vanidad y el orgullo y el deseo de aparecer, se fabricó una pequeña habitación en el solar de la casa donde vivía y allí se dedicó a practicar por largas horas del día y de la noche sus meditaciones, sus penitencias y sus muchas oraciones. Allí pasará el resto de su vida y solamente saldrá para ir a misa ó a socorrer a algún enfermo.

Ganando el Pan con el Sudor.

Su padre fracasó en el negocio de una mina y la familia quedó en gran pobreza. Entonces Rosa se dedicó durante varias horas de cada día a cultivar un huerto en el solar de la casa y durante varias horas de la noche a hacer costuras, para ayudar a los gastos del hogar.

Ataques Varios.

El demonio la atacaba de muy diversas maneras. Y las tentaciones impuras la hacían sufrir enormemente. Además le llegaban épocas de terribles sequedades espirituales en las cuales todo lo que fuera oración, meditación ó penitencias le producía horror y asco. Y fuera de eso la gente se burlaba de su comportamiento y los mismos familiares la consideraban equivocada en su modo de vivir. Alguna vez le protestó amorosamente a Jesucristo por todo esto, diciéndole: "Señor, ¿y a dónde te vas cuando me dejas sola en estas terribles tempestades?". Y oyó que Jesús le decía: "Yo no me he ido lejos. Estaba en tu espíritu dirigiendo todo para que la barquilla de tu alma no sucumbiera en medio de la tempestad".

Sus Penitencias.

Es difícil encontrar en América otro caso de mujer que haya hecho mayores penitencias. No las vamos a describir todas aquí porque muchas de ellas no son para imitar. Pero sí tenemos que decir que lo primero que se propuso mortificar fue su orgullo, su amor propio, su deseo de aparecer y de ser admirada y conocida. Y en ella, como en todas las cenicientas del mundo se ha cumplido lo que dijo Jesús: "quien se humilla será enaltecido".

Una segunda penitencia de Rosa de lima fue la de los alimentos. Su ayuno era casi continuo. Y su abstinencia de carnes era perpetua. Comía lo mínimo necesario para no desfallecer de debilidad. Aún los días de mayores calores, no tomaba bebidas refrescantes de ninguna clase, y aunque a veces la sed la atormentaba, le bastaba mirar el crucifijo y recordar la sed de Jesús en la cruz, para tener valor y seguir aguantando su sed, por amor a Dios.

Dormía sobre duras tablas, con un palo por almohada. Alguna vez que le empezaron a llegar deseos de cambiar sus tablas por un colchón y una almohada, miró al crucifijo y le pareció que Jesús le decía: "Mi cruz, era mucho más cruel que todo esto". Y desde ese día nunca más volvió a pensar en buscar un lecho más cómodo.

Sus Dolores.

Distintas enfermedades la atacaron por mucho tiempo. Cuando algunas personas la criticaban por sus demasiadas penitencias, les respondía: "Si ustedes supieran lo hermosa que es un alma sin pecado, estarían dispuestos a sufrir cualquier martirio con tal de mantener el alma en gracia de Dios". Y ella sí que los sufrió. En sus últimos meses exclamaba: "Nunca pensé que una persona tuviera que sufrir tanto, tanto como lo que yo estoy sufriendo.

Pero Jesucristo me concede valor para soportarlo todo."Los últimos años vivía continuamente en un ambiente de oración mística, con la mente casi ya más en el cielo que en la tierra. Su oración y sus sacrificios y penitencias conseguían numerosas conversiones de pecadores, y aumento de fervor en muchos religiosos y sacerdotes. En la ciudad de Lima había ya una convicción general de que esta muchacha era una verdadera santa.

Anuncio de la Fecha de su Muerte.

Desde 1614 ya cada año al llegar la fiesta de San Bartolomé, el 24 de agosto, demuestra su gran alegría. Y explica el porqué de este comportamiento: "Es que en una fiesta de San Bartolomé iré para siempre a estar cerca de mi redentor Jesucristo". Y así sucedió. El 24 de agosto del año 1617, después de terrible y dolorosa agonía, expiró con la alegría de irse a estar para siempre junto al amadísimo Salvador. Tenía 31 años.

Funeral de Primera.

Y a esta muchacha pobre y sin estudios le hicieron un funeral poco común en la ciudad de Lima. La primera cuadra llevaron su ataúd los monseñores de la catedral, como lo hacían cuando moría un arzobispo. La segunda cuadra lo llevaron los senadores (u oidores), como lo hacían cuando moría un virrey. Y la tercera cuadra lo llevaron los religiosos de las Comunidades, para demostrarle su gran veneración. El entierro hubo que dejarlo para más tarde porque inmensas multitudes querían visitar su cadáver, y filas interminables de fieles pasaban con devota veneración frente a él. Después la sepultaron en una de las paredes del templo.

Honores Finales.

Los milagros empezaron a sucederse en favor de los que invocaban la intercesión de Rosa, y el Sumo Pontífice la declaró santa y la proclamó Patrona de América Latina.

FUENTE: www.ewtn.com

miércoles, 10 de agosto de 2011

La Asunción de la Virgen María


Homilías
Ciclo
A

La Asunción de la Virgen María
15-8-2011
Tiempo Ordinario
"¡Dichosa tú que has creído!"

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Introducción
El dia de la Asunción de María al cielo se ha expresado entre interrogantes y dudas, como muerte, como incorrupción, como dormición, como tránsito. En definitiva, como el paso de la vida humana a la Vida que tiene lugar o acontece en la Presencia de Dios. Dependerá de la preocupación teológica, lo salvable del dogma y la Fe, o lo comprensible para la humanidad creyente. A modo personal, prefiero la segunda opción. Prefiero ver a María como referente femenino para la humanidad creyente, por la que pasa cualquier persona, como mujer, como madre, como creyente que intenta comprender los designios de Dios.

Por ti Virgen María, las puertas del paraíso se han vuelto abrir para todos. Se suponen que esas puertas permanecían cerradas desde el pecado original, y la llave de la obediencia, de la escucha que María realizó con su afirmación confiada a Dios, hizo posible que las puertas del Paraíso, del estado de Gracia, fueran nuevamente abiertas. Una puerta abierta, por la libre elección a la disponibilidad, donde poder entrar al ámbito de Dios.

¿Quién es esa, que avanza como el sol y es encantadora como jerusalén?El avanzar indica un camino iniciado, y la pregunta por la identidad hace centrar la mirada en una mujer que, como la luz del sol amanece y avanza a su ritmo. Primero insinúa la luz, separa las tinieblas, y las rompe para que la claridad irrumpa con el amanecer. Avanzar como el sol, es una metáfora de vida, que rompe el tiempo de la muerte para que acontezca el tiempo de la Vida. Una vez acontecido el misterio de la vida, puede contemplarse como un encanto, por su belleza, siendo Jerusalén, el Pueblo de Dios, el objeto-lugar central del amanecer y del acontecer de la vida.


Ver la presentación animada de las lecturas


Lecturas
Lectura del libro del Apocalipsis 11, 19a; 12, 1. 3-6a. 10ab

Se abrió en el cielo el santuario de Dios y en su santuario apareció el arca de su alianza. Después apareció una figura portentosa en el cielo: Una mujer vestida de sol, la luna por pedestal, coronada con doce estrellas.
Apareció otra señal en el cielo: Un enorme dragón rojo, con siete cabezas y diez cuernos y siete diademas en las cabezas. Con la cola barrió del cielo un tercio de las estrellas, arrojándolas a la tierra.
El dragón estaba enfrente de la mujer que iba a dar a luz, dispuesto a tragarse el niño en cuanto naciera.
Dio a luz un varón, destinado a gobernar con vara de hierro a los pueblos. Arrebataron al niño y lo llevaron junto al trono de Dios. La mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar reservado por Dios.
Se oyó una gran voz en el cielo:
–«Ahora se estableció la salud y el poderío,
y el reinado de nuestro Dios,
y la potestad de su Cristo.»

Sal 44, 10be. 11-12ab. 16 R. De pie a tu derecha está la reina, enjoyada con oro de Ofir.

Hijas de reyes salen a tu encuentro,
de pie a tu derecha está la reina,
enjoyada con oro de Ofir. R.

Escucha, hija, mira: inclina el oído,
olvida tu pueblo y la casa paterna;
prendado está el rey de tu belleza:
póstrate ante él, que él es tu señor. R.

Las traen entre alegría y algazara,
van entrando en el palacio real. R.


Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 15, 20-27a

Hermanos:
Cristo resucitó de entre los muertos: el primero de todos. Si por un hombre vino la muerte, por un hombre ha venido la resurrección. Si por Adán murieron todos, por Cristo todos volverán a la vida.
Pero cada uno en su puesto: primero Cristo, como primicia; después, cuando él vuelva, todos los que son de Cristo; después los últimos, cuando Cristo devuelva a Dios Padre su reino, una vez aniquilado todo principado, poder y fuerza.
Cristo tiene que reinar hasta que Dios haga de sus enemigos estrado de sus pies. El último enemigo aniquilado será la muerte. Porque Dios ha sometido todo bajo sus pies.

Lectura del santo evangelio según san Lucas 1, 39-56

En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito:
–« ¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!
¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.»
María dijo:
–«Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
–como lo había prometido a nuestros padres–
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.»
María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa.


Comentario Bíblico
Está viendo el comentario bíblico de: Fray Miguel de Burgos Núñez

También puede ver el de: Fr. Gerardo Sánchez Mielgo

La Asunción
1ª Lectura: Apocalipsis 11, 19a; 12, 1-6.10: ¡El cielo siempre nos espera!
I.1. Se ha querido comenzar esta lectura poniendo la manifestación celestial del Arca de la Alianza, que ya había desaparecido del Santuario de Jerusalén, probablemente con la conquista de los babilonios. ¡Es imposible encontrarla en alguna parte, a pesar de que se alimente la leyenda de mil maneras! Y ni siquiera será necesaria en un cielo nuevo, porque entonces habrá perdido su sentido. En nuestro texto es todo un símbolo de una nueva época escatológica que revela las nuevas relaciones entre Dios y la humanidad.

I.2. Y si de signos se trata, el de la mujer encinta ha sido identificado en María durante mucho tiempo. Esta lectura ya no tiene sentido, aunque se haya escogido este texto para la fiesta de la Asunción. No es posible que el niño que ha de nacer se identifique con Jesús que sería arrebatado al cielo para evitar que sea destrozado por el dragón. Si fuera así, toda la historia de Jesús de Nazaret, el Señor encarnado que vivió como nosotros y fue crucificado, perdería todo su sentido. La transposición no sería muy acertada.

I.3. El símbolo del cielo, apocalíptico desde luego, es el de la nueva comunidad, la Iglesia liberada y redimida por Dios que engendra hijos a los que les espera una vida nueva más allá de la historia. También María es “hija” de esa Iglesia liberada y salvada que vive como nosotros, siente con nosotros y es resucitada como nosotros, aunque sea madre de nuestro Salvador. Y por eso es también “madre” nuestra.



2ª Lectura: Primera a los Corintios 15, 20-26: En Cristo, todos tendremos una vida nueva
II.1. Cuando Pablo se enfrenta a los que niegan la resurrección de entre los muertos, se apoya en la resurrección de Cristo que ha proclamado como kerygma en los primeros versos de esta carta (1Cor 15,1-5). En el v. 20 el apóstol da un grito de victoria, con una afirmación desafiante frente a los que afirman que tras la muerte no hay nada. Si Cristo ha resucitado, hay una vida nueva. De lo contrario, Cristo que es hombre como nosotros, tampoco habría resucitado.

II.2. Podríamos decir muchas más cosas que Pablo sugiere en este momento. Él le llama “primicia” (aparchê), no en el sentido temporal, sino de plenitud. En Cristo es en quien Dios ha manifestado de verdad lo que nos espera a sus hijos. Él es el nuevo Adán, en él se resuelve el drama de la humanidad; por eso es desde aquí desde donde debe arrancar la verdadera teología de la Asunción, es decir, de la resurrección de María. Porque la Asunción no es otra cosa que la resurrección, que tiene en la de Cristo su eficiencia y su modelo; lo mismo que sucederá con nosotros.



Evangelio según san Lucas 1, 39-56: Un canto de “enamorada” de Dios
III.1. La visitación da paso a un desahogo espiritual de María por lo que ha vivido en Nazaret ¡había sido demasiado!. El Magnificat es un canto sobre Dios y a Dios. No sería adecuado ahora desentrañar la originalidad literaria del mismo, ni lo que pudiera ser un “problema” de copistas que ha llevado a algunos intérpretes a opinar que, en realidad, es un canto de Isabel, tomado del de Ana, la madre de Samuel (1Sam2,1-10) casi por los mismos beneficios de un hijo que llena la esterilidad materna. En realidad existen indicios de que podía ser así, pero la mayoría piensa que Lucas se lo atribuye a María a causa de la bendición como respuesta a las palabras de Isabel. Así quedará para siempre, sin que ello signifique que es un canto propio de María en aquel momento y para esa ocasión que hoy se nos relata.

III.2. Se dice que el canto puede leerse en cuatro estrofas con unos temas muy ideales, tanto desde el punto de vista teológico como espiritual; con gran sabor bíblico, que se actualiza en la nueva intervención de Dios en la historia de la humanidad, por medio de María, quien acepta, con fe, el proyecto salvífico de Dios. Ella le presta a Dios su seno, su maternidad, su amor, su persona. No se trata de una madre de “alquilér”, sino plenamente entregada a la causa de Dios. Deberíamos tener muy presente, se mire desde donde se mire, que Lucas ha querido mostrarnos con este canto (no sabemos si antes lo copistas lo habían transmitido de otra forma o de otra manera) a una joven que, después de lo que “ha pasado” en la Anunciación, es una joven “enamorada de Dios”. Esa es su fuerza.

III.3. Los temas, pues, podrían exponerse así: (1) la gozosa exaltación, gratitud y alabanza de María por su bendición personal; (2) el carácter y la misericordiosa disposición de Dios hacia todos los que le aceptan; (3) su soberanía y su amor especial por los humildes en el mundo de los hombres y mujeres; y (4) su especial misericordia para con Israel, que no ha de entenderse de un Israel nacionalista. La causa del canto de María es que Dios se ha dignado elegirla, doncella campesina, de condición social humilde, para cumplir la esperanza de toda doncella judía, pero representando a todas las madres del mundo de cualquier raza y religión. Y si en el judaísmo la maternidad gozosa y esperanzada era expectativa del Mesías, en María su maternidad es en expectativa de un Liberador.

III.4. Este canto liberador (no precisamente libertario) es para mostrar que, si se cuenta con Dios en la vida, todo es posible. Dios es la fuerza de los que no son nada, de los que no tienen nada, de los que no pertenecen a los poderosos. Es un canto de “mujer” y como tal, fuerte, penetrante, acertado, espiritual y teológico. Es un canto para saber que la muerte no tiene las últimas cartas en la mano. Es un canto a Dios, y eso se nota. No se trata de una plegaria egocéntrica de María, sino una expansión feminista y de maternidad de la que pueden aprender hombres y mujeres. Es, desde luego, un canto de libertad e incluso un programa para el mismo Jesús. De alguna manera, también así lo ha concebido Lucas, fuera o no su autor último.

Fray Miguel de Burgos Núñez
Lector y Doctor en Teología. Licenciado en Sagrada Escritura
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Este comentario está incluido en el libro: Sedientos de su Palabra. Comentarios bíblicos a las lecturas de la liturgia dominical. Ciclos A, B y C. Editorial San Esteban, Salamanca 2009.


Pautas para la homilía
Misa Vespertina
En la liturgia vespertina de la Asunción de María a los cielos podemos enumerar estas ideas, como metáforas bíblico-teológicas, ayudarían a encontrar sentido actualizado y añejo ante esta solemnidad:

La complacida por la humildad y la elevada por encima de los angeles:
María no pretendía victoria, triunfo o gloria alguna. No era la mujer preferida por su belleza, o por su fama. Era la mujer que aceptó por fe y con fe una palabra de anuncio. Fue su renuncia a su proyecto vital, su humilde respuesta de disponibilidad a la voluntad del Anuncio recibido, lo que la transformó en mujer complacida por Dios. El fiat pronunciado y realizado, fue lo que la elevó a la dignidad de Madre del Hijo de Dios y la ha coronado haciéndola partícipe de su gloria. La actitud humilde hizo posible el proyecto de Dios, y esa fue la razón de su elevación por encima de los ángeles.

Con dignidad de madre
Todas las madres tienen dignidad por acoger la vida en su vientre, pero en María la Dignidad materna fue singular. Su Hijo se engendró con la esencia de Dios.

Dichoso el vientre que llevó al hijo del eterno padre
No sólo fue su persona, sino su propio cuerpo el glorificado, el proclamado dichoso, metafóricamente no podemos imaginar un vientre feliz, el vientre habla de la persona, cuya finalidad y misión fue saber acoger al Hijo del Eterno Padre, de ahí que la participación en la gloria heredada fuera de la misma eternidad de la que partió, la del Padre.

Los cantos de alegria y el arca a hombros
En la lectura de las Crónicas (15,3-4. 15-16; 16,1-2): El vientre de María es asemejado al Arca Portadora de Dios, que es llevado a hombros por las castas sacerdotales, y su sola presencia ante su pueblo hace brotar cantos de alegría. El Arca Portadora de Dios del libro de las crónicas, en la nueva alianza, se transforma a María en el nuevo Arca que porta la Vida engendrada por Dios.

Ofrendas de comunion y la bendición davídica a su pueblo
Su presencia ante el pueblo habla de ofrecer holocaustos y sacrificios de comunión a Dios, María ofrece con su vida un holocausto en la Cruz con su Hijo, un sacrificio de comunión extremo, no eran corderos o palomas derramadas, era la sangre de su Hijo, lo pedido a Abraham con su descendencia, en María es realizado, si Abraham fue el padre de la fe por un intento, María se convirtió en Madre de la fe en comunión por una realidad que le traspasó el alma.

Un vestido de incorrupción
No fue su egoísmo, ni su afán protector la que la vistió de incorrupción, sino su generosa entrega la que hizo posible diseñar un vestido diferente para sí. Con el vencer de Jesús a la muerte, el corazón muerto y roto de su madre fue absorbido en la victoria de la resurrección de su Cristo. Lo ocurrido en María, fue una muerte de sentido, al presenciar a su hijo quebrado en una cruz. Con su muerte, algo también murió en María.

Dichosos los que escuchan la palabra de dios y la cumplen
Jesús incluye a María en la dinámica de los bienaventurados, la proclama dichosa por su actitud de escucha humilde, fue una actitud de promesa cumplida. No es tanto el vientre o los pechos que lo amamantaron de una manera fisiológica, sino que fue la capacidad de escucha el certero alimento que dio lugar a esta bienaventuranza. No es una contraposición, sino una puntualización que corrige la mirada de quien la proclama. No mira la virtud de su cuerpo, que es lo propio, natural e instintivo de cualquier madre. La mirada más profunda de quien ostenta la maternidad de la fe, es su capacidad de escuchar a Dios y acoger la vida.

Misa del día
Se abrieron las puertas del templo celeste de Dios y dentro se vió el Arca de la Alianza.
El Arca que contiene a Dios puede verse tras mirar hacia el interior, por las puertas celestes que se muestran abiertas. María, Arca de la Nueva Alianza, la portadora de Dios en Jesús, el Hijo del Padre, se ve en el interior del Ámbito Divino. Porque Dios no sólo es un Dios que concede la gracia, sino que también es un ser agradecido. El agradecimiento habla del amor brindado de manera incondicional a Dios y a la humanidad por parte de María.

Se vio una mujer vestida de sol, la luna por pedestal, coronada por doce estrellas
Y esto tiene una razón, una mujer que gritaba entre espasmos, vio dar a luz doblemente a su hijo, el día de su nacimiento, y el día de su crucifixión y muerte, el día en que le arrebataron al hijo. Un hijo destinado a gobernar un reino cualitativamente distinto a cualquier reino pensado. El reino de los valores, el reino de las virtudes humanas: paz, amor, justicia, perdón, etc. Un reino guiado por la palabra de Dios encarnada en una realidad humana.

Mientras tanto la mujer escapaba al desierto
¿Quién escapó al desierto, María, la Iglesia, ambas? ¿El desierto qué refleja? ¿es el lugar sin vida? ¿el tiempo sin el Hijo? O ¿el lugar del silencio donde se hacen los duelos, y se cura el dolor? Quizás refleje el lugar de la espera hasta poder comprender.

Por un hombre vino la muerte, por un hombre vino la resurrección
Jesús se presenta como el Hijo de la Vida, el referente de la Resurrección, en contraposición respecto a Adán, el hijo de la muerte (si cabe la comparación) entendida como pecado.

Por Cristo todos volverán a la vida
Una promesa cumplida, la vuelta a la vida no como reencarnación, sino como recuperación de la vida y la esperanza perdida. Volverán a la vida resucitada, algo que solo sucede en Dios, en el tiempo eterno, algo de lo que no podemos ser testigos hasta que el final de nuestros días quede marcado. Lo sucedido en el Hijo, su resurrección, fue un preanuncio de lo que le sucederá a la humanidad. Una muestra que indica una realidad futura, de cuya realidad seremos testigos cuando nos llegue la hora de devolverle a Dios la vida recibida. Nosotros le devolvemos la vida, y Cristo, le devolverá al Padre su Reino.

María se puso en camino. Hacia la familia con suerte compartida
Un camino de Anuncio y gozo. Un anuncio compartido con su familia, y con aquellos que especialmente fueron eco de la acción de Dios en este mundo, su prima Isabel.

Isabel se llenó del Espíritu Santo
Llena del dinamismo de Dios, de su aliento de vida, de su fuerza, convierte la vergüenza de María y el drama de Isabel (la desposada y la estéril) en una bendición: “BENDITA TU ENTRE LAS MUJERES Y BENDITO EL FRUTO DE TU VIENTRE”.

Dichosa tú que has creído
La fe de María se celebra como un acontecimiento, donde las puertas a Dios se han abierto lejos del temor, y generó la proclamación de la dicha. ¿Quién no proclama la dicha, cuando contempla la vida en toda su inmensidad? ¿Quién no es capaz de anunciarla y compartirla? ¿Quién no felicita a quien esperaba la vida y la vive ahora como acontecimiento?

Y su misericordia llega a sus fieles por cada generación
La misericordia no es un amor encerrado, captado para un tiempo o una generación con suerte. Es un amor abierto en el tiempo, por cada generación, porque el anuncio no sólo fue para la historia realizada, sino también para la historia que queda por realizar.

A los hambrientos los colma de bienes
Hay que pensar en los hambrientos, en los más necesitados de pan, pero también en los más necesitados de Vida y que, su mente y corazón, se muestran incapaces de contemplar como un bien. Los hambrientos de Dios, y los hambrientos de la dicha que deambulan por la existencia sin comprender el misterio de la vida hecho hálito y plenitud. Ponernos en camino, es una actitud activa: no me dejaré llevar por la inercia hasta comprender, sino que buscaré la comprensión del misterio y lo viviré con la misma libre pasión con la que María se puso en camino.